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TOO FAST FOR LOVE:

LOS ORÍGENES

DE MÖTLEY CRÜE

Hablar de este disco es referirnos al máximo exponente del sleaze angelino. Corrían principios de los 80 cuando a Norteamérica llega la carga definitiva del glam más festivo. Sí es cierto que desde Nueva York ya llevaban saliendo desde hacía bastante tiempo interesantísimas e influyentes propuestas que tenían como centro de unión el CBGB´s.

 

Pues bien, Los Ángeles se puede considerar como segundo escalón en el definitivo boom glammy en plena edad del plástico y a Mötley Crüe como sus máximos mentores. Ellos jamás sonarían como el resto de las bandas de los Estados Unidos que a finales de aquella década se subían a un carro ya bien establecido, aun así son un referente sin el cual el movimiento habría flojeado tarde o temprano. Los Mötley aportaron a la nueva corriente un sinfín de cosas: supieron emborracharse de la teatralidad de los Kiss, de la rabia punk de Iggy Pop y de la juventud de un quinceañero rebelde. Su imagen, desde sus pelos a sus pinturas de guerra, causó sensación y en pocos años ya eran considerados auténticos enemigos públicos. Por medio de Leathür Records, sello que crean para básicamente autoeditarse, publicarían su inicial Too Fast For Love en 1981; un año más tarde, y a la vista de que por su cuenta el cuarteto ha logrado vender más de veinte mil discos, el vinilo pasaría a engrosar el material de la discográfica Elektra.

 

Este álbum era la mayor muestra del movimiento rockero de aquellos años, la fusión perfecta de todos los elementos y posibles influencias con las que un grupo se podía topar. Un redondo directo que se abría paso en el cerebro del oyente a golpe de un “Live Wire” abrasivo y lleno de ganas contenidas. El trabajo era una de las mayores muestras de chulería musical, el más impresionante canto a los principios de todo buen "rockhead" (sex, drugs and rock and roll, que diría Ian Dury). Cortes como “Public Enemy #1”, “Merry-Go-Round”, “Too Fast For Love” o “Take Me To The Top”, hacían que el devoto a esta música recobrara su fe en un futuro realmente prometedor. Con el paso a Elektra se quedó fuera, eso sí, "Stick To Your Guns"; de igual manera que la cada B de la citada canción que fue single, y que no era otra que la suprema "Toast Of The Town", la cual no entró ni en la versión en elepé del 81 y en la del 82, recuperándose para la edición en CD.

¿Te pasa igual que a mí y es Too Fast For Love tu elepé preferido de los Crüe? Y si no, ¿cuál consideras que es su mejor trabajo de estudio? Deja tu opinión en el cajón de comentarios que tienes bajo este texto.

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