top of page

LA EXTRAÑA SCREAM QUEEN:

SHARON STONE CONTRA LOS HITITAS

En 1992, el año de la Expo de Sevilla, ese 92 de las Olimpiadas barcelonesas, se estrena Instinto básico de Paul Verhoeven. Este director, que venía de bregarse en sus últimos lances con el mundo de la sci-fi, de pronto pega un salto al thriller con destape y sexo explícito a grandes cucharadas incluidos. Filme gracias al cual la actriz Sharon Stone salta a la fama. Parecía que nadie la recordaba de su papel en Desafío Total, la anterior cinta de Verhoeven, ya que las escenas de cama y orgasmos múltiples rodadas con Michael Douglas para el largometraje Basic Instinct lucían cual renacer de ave Fénix para Stone. Pronto las cadenas privadas se las ingeniaron para recuperar anteriores asaltos al celuloide de esta ex modelo de Meadville. Así en la pequeña pantalla se programaron Acción Jackson o ese refrito revisionista de Las minas del rey Salomón (continuado por Allan Quatermain And The Lost City Of Gold); aunque seguramente la película más jaleada por la afición fue la muy freak reinvención tórrida del clásico Sangre y arena, dirigida en una pirueta por Javier Elorrieta y producida por José Frade –si Vicente Blasco Ibáñez levantara la cabeza... de seguro perseguiría hasta los infiernos a ese petimetre llamado Christopher Rydell–.

 

Pero, centrémonos, si la Stone había recorrido las selvas junto a Richard Chamberlain o compartido planos en escenas de polis y cacos a pocos centímetros de Steven Guttenberg, Bubba Smith y compañía, no tendría que sorprenderle que en 1981 sirviese bajo las órdenes de Wes Craven y junto al todoterreno Ernest Borgnine en el film Deadly Blessing. Y es que Bendición Mortal resultó un nuevo intento de Craven tras Las Colinas Tienen Ojos (1977) por adentrarse dentro de esa vertiente del horror catalogada cual American Gothic. El resultado fue una curiosa historia en la que una comunidad Amish, la conocida como Hititas, convive casi puerta con puerta con un ex miembro del clan y su mujer, una pareja que sí cree en el progreso y la tecnología (aquí representada por un moderno tractor). También habitan en dichos pastos una comadrona y su extraña hija, un alocado personaje obsesionado por pintar cuadros un tanto surrealistas. Cuando misteriosamente fallecen dos de las figuras de la trama, la caza del Íncubo comienza. Y es que el cabecilla de los Amish está convencido de que un demonio acecha a los suyos, intentando tentarles a la menor ocasión.

 

Todo esto da pie a extrañas situaciones en las que unos y otros, Hititas o no, sufren lo suyo; ante todo la joven Martha Schmidt (Maren Jensen), que a los pocos minutos de iniciarse el metraje se queda viuda y deberá luchar contra unas perturbadoras advertencias que parecen venidas del más allá pero que son provocadas desde el reino de los vivos. Sharon Stone pasa como un simple acicate, en unos días en los que intentaba baquetearse lo máximo posible frente a la cámara. Una de las pocas escenas impactantes que le tocó rodar, en la que en medio de un sueño le cae una araña peluda dentro de la boca, casi se queda como idea descartada. Stone se vio tomada por el pánico y temía que pudiese picarle el bicho en cuestión, por lo que hasta que no le quitaron los quelíceros al artrópodo no accedió a la propuesta. El resultado quedó de lo más impactante, mientras que Bendición mortal se mantiene orgullosa como una de las primeras obras como director del maestro Craven para las grandes salas.

Y a ti, qué te parece... ¿Crees que Sharon Stone habría hecho carrera como scream queen en el cine de género? ¿Fue acertada la decisión de Craven? Y, por cierto, ¿cuáles son tus películas favoritas de Wes Craven?

bottom of page