

Undeloreanalos80 es el mejor y más entretenido
centro de curiosidades de la cultura de los años 80.



POWER WINDOWS:
DE CUANDO EL AOR ATERRIZÓ EN LOS PROGRESIVOS RUSH
Rush se subrayó como una de las más fuertes respuestas canadienses al rock progresivo británico y centroeuropeo. Como muchos exponentes norteamericanos, este tridente de Toronto, Ontario, gustó en sus inicios de trabajar por la fundición del hard rock y las corrientes sinfónicas totalmente extensas y experimentales. En los 70 hicieron gala de dichas progresiones, pasando en los años 80 a un proceder más cercano a las emisoras radiofónicas.
Los sintetizadores llegaron a embrujarlos, aunque jamás renegaron de esa libertad creativa de unas letras firmadas por el baterista Neil Peart que se convirtieron en punto reconocible y admirado. Peart ingresó en Rush para sustituir a John Rutsey tras el primer elepé homónimo, convirtiéndose de inmediato en un regenerador de la base rítmica. En cuanto a sus textos, el instrumentista pasó de la mitología o la ciencia ficción a unas instantáneas más terrenales, totalmente integradas en lo que se podría llamar una fusión entre crítica social y política –trata así desde la vida del apagado urbanita medio hasta el nacionalismo, pasando por la bomba atómica–.
Power Windows es un paso más en cuanto a la concreción musical que en los años ochenta ansiaba el trío; aunque igualmente parece la lógica evolución que comienza a producirse en la banda tras su espectacular álbum de transición Moving Pictures –y que se ve prolongada por medio de Signals y Grace Under Pressure–, aquella que los empujaba del rock progresivo más embravecido de sus primeros esfuerzos a unas mareas más melódicas. Además, este disco de 1985 será el primero que cuente con Peter Collins ayudándolos en las tareas de producción. El resultado, con toda la parte instrumental compuesta, como ya era norma, por Geddy Lee y Alex Lifeson, tiene tanto de la inmediatez de la new wave como de los arreglos del hi-tech AOR. Su meta, en resumen, y según aseguraría Lee, era mostrarse lo más simples posibles en cuanto al sonido, eliminar todo el prog rock que los había caracterizado. Sin embargo, canciones como “The Big Money”, “Grand Designs”, “Manhattan Project”, “Territories” o “Middletown Dreams”, por ejemplo, demostraban no ser precisamente pequeñeces en cuanto a lo creativo se refiere.
Y de tal forma continuarían el trayecto, un camino que les va haciendo subir la colina con el cambio de década; así se explican trabajos como Hold Your Fire (1987), Presto (1989) y Roll The Bones (1991). De hecho, el último citado captó ese nuevo respeto por las guitarras, por recuperarlas sobre los sintetizadores que para entonces ya ejercían de herramienta con la que detallar o pergeñar acompañamientos futuristas. Algo es seguro: los miembros de Rush jamás dejan de impresionar al oyente.
¿Cuál es el elepé de esta etapa de Rush que más te atrae? ¿Power Windows, Hold Your Fire, Presto o Roll The Bones? Justo aquí abajo puedes dar tu respuesta.