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1986: EL AÑO EN EL QUE
LA BELLA BESTIA ESTABA
LISTA PARA MATAR

El por entonces quinteto Bella Bestia se había convertido con escasos años de rodaje tras su primer LP en una auténtica mutación desconocida. La imagen realista de grupo barrial en la onda de Banzai, pero sin el Salvador Domínguez que usaban de estandarte estos últimos, en Lista para matar saca las garras por un oportunista glam metal entendido a lo nacional.

 

El conjunto está más por la labor hard de tintes metalizados que por las corrientes de adult oriented rock que luego mancharían con estilo a un nombre como Niagara. La temática elegida va de lo festivo a lo explícito, acercándose al estilo americano pero finalmente tributando al clásico que Chapman y Chinn pusieron en las bocas de Sweet, un “Fox On The Run” que en la garganta de Pancho Martín casi es castizo, también por la imagen de una producción que la banda no supo llevar con acierto.

 

Empastado en su totalidad pero con ganas de salirse por la tangente con una idea típicamente ochentas, Bella Bestia canta “Clasificado XXX”, “Aquí no hay ni dios” o el mismo “Bella Bestia”, cuyas estrofas hay que escuchar frecuentemente con traductor debido a que los chillidos del vocal convierten las letras en puro galimatías. Eso hasta que llega “Háblame”, la balada en la que Martín engola y ofrece un dramatismo la mar de sobreactuado.

 

Aun así, este trabajo se convierte en indispensable si se quiere navegar por las toreras aguas del glamour español a golpe de rock duro.

¿Cuál de los elepés ochenteros de Bella Bestia es tu preferido? ¿Eres más de su vinilo de presentación o lo que te vuela la cabeza es su etapa glam metalera? Me encataría leerte en los comentarios.

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